Nuestra red

A menudo nos olvidamos de que el Cambio Climático es un problema principalmente SOCIAL. Tantos años de dudas y de desconfianza han dado como resultado un gran número de estudios sobre el clima, la energía, la biodiversidad… que prueban que, efectivamente, la mano del ser humano está detrás del calentamiento global. Sin duda, llegar a estas certezas ha sido una etapa necesaria para poder sentar las bases de cómo enfrentarnos a este fenómeno global y virulento.

No obstante, se observa, que las investigaciones y las acciones han sido desarrolladas de manera casi exclusiva desde el ámbito de las ciencias naturales. Es difícil encontrar los patrones sociales de gestión, apropiación y utilización de los recursos y bienes ambientales, las ventajas sociales, las desigualdades, los conflictos… en el corpus científico dedicado al Cambio Climático. En una sociedad fascinada por las cifras y los cálculos asombra que no haya datos sobre las problemáticas sociales relacionados con temas ambientales. Cuando decimos datos no nos referimos a grandes estudios de población, aludimos a algo tan simple como tener resultados desagregados por sexos (ni siquiera hablamos de la interpretación de esos datos que por cierto sería lo suyo tenerla). Sin miedo a exagerar se puede decir que todo lo que se habla hoy en Navarra sobre aspectos sociales y medio ambiente, por supuesto Cambio Climático incluido, no dejan de ser impresiones no fundadas en datos y técnicas propias de las ciencias sociales. ¿Nos atreveríamos a hablar así de la energía o de los residuos?

Este sesgo que a menudo arrastra el medio ambiente hace que hablar de género y cambio climático parezca casi ciencia ficción. Un reciente estudio canadiense (L’intégration du genre dans la lutte aux changements climatiques en Québec) muestra que en otros territorios la realidad es similar a la que encontramos en Navarra. Tanto las autoridades, el personal técnico y las asociaciones desconocían o sabían meras generalidades sobre la problemática del cambio climático desde una perspectiva de género.

Una política efectiva para que la adaptación al cambio climático no exacerbe las desigualdades sociales ya existentes, debe integrar las preocupaciones, las realidades y las experiencias de las mujeres y también la de otros grupos en situación de vulnerabilidad. Esta integración abarca desde una paridad en la negociación al más alto nivel hasta asegurar una participación pública transparente y que favorezca la participación de las mujeres, desde la perspectiva que, las mujeres además de encontrarse en una situación de vulnerabilidad, son agentes de cambio en la lucha y adaptación al cambio climático

Principalmente por estos motivos, hemos decidido iniciar esta experiencia piloto de la RED NAVARRA DE MUJERES CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO (RENAMUCC)/ KLIMA ALDAKETAREN KONTRAKO EMAKUMEEN NAFAR SAREA.

Conscientes de que somos una pequeña asociación con recursos limitados y sabedoras de que es más fácil comenzar una iniciativa que mantenerla, nuestra acción está dividida en dos fases. Una se desarrollará en 2017 y otra en 2018. En esta primera fase se contemplan medidas dirigidas a las asociaciones de mujeres con el objetivo de informar y sensibilizar. Una vez cumplido este objetivo se espera que en 2018 pueda crearse una Red Navarra de Mujeres contra el Cambio climático.